Evangelio del divino mundo

Gracias al divino mundo y por todo lo que se arrastra, vuela y camina: por los árboles, las flores, montañas, océanos y ríos.

Gracias al sol por un día más, en su calor, su brillo y poder.

El que mueve a todo y a todos los que nos importan; gracias a ese poder existe esta roca que tiene todo lo divino de la vida. Gracias al divino mundo y por todo lo que se arrastra, vuela y camina: por los árboles, las flores, montañas, océanos y ríos. Porque en su esplendor permite que haya humanos, humano que soy, humano mortal, humano con un cuerpo para disfrutar del mundo.

Gracias a mis células, que generan este cuerpo. Ellas soy yo, yo soy ellas. Existen, luego siento, luego pienso, luego existo. Ellas me mantienen con vida y con ello este cuerpo, su gran causa generacional. ¿Cuántas generaciones de células no hay ya en los años que hemos vivido? Ancestros celulares, y células cuyos descendientes van a morir conmigo.

Gracias a los humanos que han venido antes de mí, el mundo es su herencia directa para con nosotros. Gracias a todos los que existen, ya que con ellos compartimos el mundo y las historias que nos impactan. Gracias a los que vendrán, humanos o no, ya que serán ellos los que hereden lo único eterno en mi experiencia humana: este divino mundo.

Gracias a la interdependencia de todas las cosas que nos permite ver, sentir y estar.

Gracias por la existencia de cada cosa que es necesaria. Ya no quiero hacerle guerra a aquello que es feo, solo quiero ver lo bello en lo necesario de las cosas.

Gracias por escuchar, estar, transformar, sentir.

Gracias por tu existencia.

Posted 10 months ago by Luan Erazo